En Francia las bibliotecas municipales están señalizadas como si fueran una calle o un hito urbano cualquiera.
En FotoBiD hay un ejemplo de panel indicativo de la Biblioteca de la Mairie du Xème, en el Boulevard Magenta de París.
En Francia las bibliotecas municipales están señalizadas como si fueran una calle o un hito urbano cualquiera.
En FotoBiD hay un ejemplo de panel indicativo de la Biblioteca de la Mairie du Xème, en el Boulevard Magenta de París.
Estos días en IweTel se ha desarrollado un corto pero interesante debate sobre los OPAC y la necesidad de adaptarlos a las necesidades reales de nuestros usuarios. Sobre este tema, yo defiendo que demos por fin un paso adelante y empezemos a fijarnos en lo que hacen las grandes librerías de venta en linea, que andan continuamente innovando para facilitar la vida a sus clientes y conseguir venderles más productos. En este sentido, el caso estrella es el de Amazon, siempre a la cabeza, y que precisamente desde estos días permite hacer búsquedas en el texto completo de 120.000 títulos (gracias a Fernando Siles y a Santi Balagué por comentarmelo). Poca cosa, verdad?
En relación con este tema, hace unos meses publiqué aquí mismo la nota Video streaming en los OPAC, donde se da noticia de un acuerdo para incorporar la posibilidad de visionar archivos de video desde el propio catálogo. Ahora, a raiz de la discusión de que os hablaba, he recibido un par de mensajes que paso a resumir.
Julio Macias me pasa unos enlaces a experiencias que, aunque no son perfectas, sí suponen un buen comienzo para llegar a la interacción total con nuestros usuarios:
Pedro Layant, por su parte, me ha pasado la comunicación que presentó con motivo de las I Jornadas del Sistema Nacional de Bibliotecas de Euskadi, donde habla sobre el tema y establece una comparación entre un registro del catálogo de la Biblioteca de Koldo Mitxelena Kulturunea y otro del mismo documento tal como lo presenta Amazon. Altamente recomendado que le echeis una mirada, ya veréis que no hay color.
En el lado negativo, sirva este ejemplo del paleozoico aplicado a la búsqueda de información en linea. Se trata del OPAC de fichas tradicionales del Instituto Ibero-Americano de Berlín.
En este tema, como en muchos otros de nuestra profesión, se suelen achacar las carencias a la falta de medios, principalmente económicos. Es cierto que no siempre se dispone de todo lo que se necesita para poder ofrecer lo máximo, pero quizás sería hora de darse cuenta de que trabajando duro en vez de escudarse en las excusas de siempre tambien se puede llegar a alcanzar objetivos ambiciosos.
Actualización: había olvidado completamente la existencia de un completo artículo sobre el tema que tratamos. Esta es la referencia: Játiva Miralles, María Victoria. “Opac-Portal: una nueva forma de ofrecer recursos y servicios de la biblioteca”. El profesional de la información. v. 11, n. 6 (nov./diciembre 2002). p. 442-453.
El mundo de las publicaciones académicas está cambiando desde que los autores tienen la posibilidad de publicar sus trabajos directamente en internet. Plazos de publicación más cortos, gratuidad en la consulta… y en el otro lado el valor que ofrecen las editoriales: proceso de validación de los trabajos, estandarización y corrección adecuada, mayor visibilidad en un buen número de casos, etc.
De parte de los primeros han surgido iniciativas interesantes como la Budapest Open Access Initiative o el E-print archive de Los Alamos National Library, ambas encaminadas a obtener un contacto directo e inmediato entre los investigadores.
Pero las editoriales, en algunos casos, están reaccionando para mantener su posición de privilegio al mismo tiempo que evolucionan hacia la gratuidad de sus publicaciones. Un ejemplo de ello es BiomedCentral, tal como explicaba Ferran Moreno hace unos días en Deakialli, que ha decidido cobrar a los autores para poder ofrecer luego los textos gratis. En este mismo sentido, la revista BMJ publicó en mayo de este mismo año, dentro de su editorial, un texto por el que explica que va a hacer lo mismo. En este caso, cobrarán a los autores o a las instituciones que los representen entre 500 y 1800 dólares por artículo. Por otro lado, la PLos, una organización sin ánimo de lucro que trabaja por el acceso gratuito a los textos académicos, también ve este sistema como uno de los más factibles para llegar a sus objetivos. Podéis leer un buen texto sobre el tema en el Informatiu de la Agència d’Avaluació de Tecnologia i Recerca Mèdiques (p. 17-18).
Un tema interesante sobre el cual habrá que seguir hablando. Accederán los investigadores o las universidades a pagar por publicar? En caso de que lo hagan, puede esto acarrear que las editoriales pasen a depender de quien les ha pagado y se vean obligadas a publicar trabajos que quizás de otro modo no verían la luz?
Actualización: si os interesa este tema, podéis leer una interesante reflexión de Alvaro Roldán en BiDo, donde introduce el concepto de factor de impacto.
Hola a todos y bienvenidos.
Bien, como veis, esto ha cambiado un poco: nuevo dominio, nuevo nombre, nuevo sistema de publicación y nuevo diseño.
No os voy a meter un rollo acerca de las razones del cambio ni nada de eso, entre otras cosas porque no creo que os interese demasiado. Simplemente, Bibliotecariodesordenado ha terminado para dejar paso a Catorze.com. Creo que es una evolución natural, hay que ir avanzando.
De hecho, todos los contenidos de la antigua bitácora están aquí, no se ha perdido nada (ni siquiera los comentarios), y lo que va a venir a partir de ahora va a seguir una linea similar. Pero bueno, mejor dejo esto y os explico las nuevas funcionalidades, la mayoría inherentes al uso de Movable type:
A todos, gracias por leerme.
En Antibes (cerca de Nice, Francia), concretamente en el Collège Notre-Dame de la Tramontane, están llevando a cabo una experiencia piloto de sustitución del material en papel por ordenadores conectados a internet. En ella participan 25 alumnos y diez profesores y, si bien no han podido abandonar del todo algunos diccionarios clásicos, los libros de texto ya no existen (ni matemáticas, ni historia, ni nada) sino que ahora usan recursos presentes en la Red.
Cada alumno dispone de un ordenador portátil (a 1.800 euros cada uno) conectado mediante Wifi, y lo único que tienen que entregar en papel es un cuestionario a final de curso. Podéis acceder a esta página del colegio donde lo explican y al noticiario de TF1 donde han hablado de ello (edición del 12 de octubre a las 13 horas). Es interesante escuchar al niño que explica que el mayor problema son los virus y a la profesora que dice que ella es quien más aprende con todo esto (en francés, lo siento).
No se dice nada de cómo el CDI (Centre de Documentation et Information) participa en esta experiencia, pero a juzgar por su aspecto (segunda columna, segunda fila) se diría que está bastante involucrado.